Morosidad silenciosa: el coste real de no perseguir los impagos a tiempo

La morosidad no siempre llega con una carta de “impago”. Muchas veces se instala factura a factura, con pequeños retrasos que se normalizan y acaban convirtiéndose en un hábito. Cuando un impago no se gestiona a tiempo, deja de ser un asunto comercial y pasa a ser un problema financiero: consume tesorería, erosiona el margen, […]