¿Registrar solo la marca es suficiente?
No siempre. Muchas innovaciones incluyen varios elementos protegibles: marca, diseño, software o procesos técnicos. Limitarse a registrar solo el nombre puede dejar desprotegidos otros activos relevantes. No lo dudes, solicita el asesoramiento de nuestros expertos.
¿Cuándo es el mejor momento para proteger un proceso o innovación?
Cuanto antes, lo ideal es hacerlo antes de lanzar el producto al mercado, presentarlo a clientes o compartirlo con colaboradores externos.
¿Qué errores cometen con más frecuencia las pymes en la protección de la innovación?
Principalmente, los errores más habituales en la protección de la innovación son: No registrar la marca desde el inicio, compartir información sensible
¿Es recomendable registrar la marca aunque la empresa sea pequeña?
Sí. El registro de la marca es una de las acciones más importantes para una pyme ya que con esto se evita que utilicen el nombre comercial
¿Qué pasa si subcontrato parte del desarrollo de un producto?
Es fundamental regular la propiedad intelectual en los contratos. Debe indicarse expresamente que los derechos sobre el resultado final
¿Se puede proteger un nuevo servicio o modelo de negocio?
La idea en sí no se protege, pero sí los elementos que la componen como puede ser la marca comercial, contenidos y documentación, software…
¿Los diseños de productos también se pueden registrar?
Sí. Los diseños industriales permiten proteger la apariencia externa de un producto: forma, colores, envases o presentación visual.
¿El software desarrollado por mi empresa se puede proteger?
Sí. El software puede protegerse mediante derechos de autor y también mediante cláusulas contractuales si participan proveedores externos
¿Qué es un secreto empresarial y cómo se protege?
Un secreto empresarial es información valiosa para la empresa que no es pública, como fórmulas, procedimientos, estrategias comerciales…
¿Puedo proteger un proceso interno aunque no sea una patente?
Sí. No toda innovación precisa patente. Muchos procesos se protegen como secreto empresarial, mediante cláusulas de confidencialidad