En una inversión en fase semilla, los derechos de información son el punto de equilibrio entre dos necesidades legítimas. El inversor necesita visibilidad para proteger su inversión y acompañar con criterio. El equipo fundador necesita foco y velocidad para ejecutar. Prometer un reporting «de empresa grande» cuando aún estás construyendo producto, mercado y procesos acaba generando fricción, incumplimientos involuntarios y, en el peor caso, pérdida de confianza. Por eso conviene acordar un sistema de información sencillo, repetible y realista desde el inicio.
Qué es razonable prometer en semilla depende de la complejidad del negocio, pero hay un estándar sano: un reporte breve mensual, uno algo más completo trimestral y las cuentas anuales cuando correspondan. Además, debe haber una regla clara: el reporting no debe impedir operar. Si tu equipo es pequeño, el objetivo es que el reporte pueda prepararse en pocas horas y con datos que ya existen en tu operativa.
El reporte mensual suele ser una página o dos con lo esencial: caja disponible y «pista» de caja (cuántos meses aguanta la empresa al ritmo de gasto actual), ingresos del mes y acumulados, principales cobros y pagos relevantes, evolución del coste y de la contratación, y de 3 a 5 indicadores clave del negocio.
El reporte trimestral permite añadir contexto: resultados del trimestre, comparación con el presupuesto, explicación de desviaciones y decisiones tomadas. También es el sitio natural para revisar hitos: producto, mercado, equipo y riesgos. En semilla, este reporte trimestral funciona mejor si incluye «qué aprendemos» y «qué cambia» en el plan, porque es ahí donde el inversor puede aportar valor sin interferir en la operación diaria.
Las cuentas anuales y, si aplica, impuestos, se entregan en cuanto estén disponibles. Aquí lo razonable es fijar plazos que respeten la realidad de una empresa pequeña y no generar obligaciones imposibles. También conviene acordar qué ocurre si hay retrasos por causas justificadas: se notifica, se da fecha y se entrega, sin dramatizar.
Por último, define el canal y la forma: correo mensual en una fecha fija, reunión trimestral de 45 a 60 minutos y derecho a hacer preguntas razonables con un tiempo de respuesta pactado. Así cumples el objetivo de información sin convertir la relación en un intercambio constante que desgaste al equipo. En semilla, la confianza se construye más por consistencia y claridad que por cantidad de documentos.
Disponer de apoyo personalizado, como el que ofrece la Oficina Económica de Galicia, puede ser clave para una implementación exitosa. Solicita asesoramiento especializado gratuito y aprovecha los recursos disponibles para impulsar tu negocio.