Errores habituales de las pymes en su comunicación corporativa (y cómo evitarlos)

La comunicación corporativa es un activo estratégico para cualquier empresa, pero en las pymes suele ser vista como algo secundario. Sin embargo, un mensaje poco claro, una ausencia de estrategia o una mala gestión de la imagen puede tener consecuencias negativas: pérdida de clientes, desmotivación interna o incluso una reputación dañada. Conocer los errores más comunes es el primer paso para corregirlos y mejorar.

 

1. No tener una estrategia definida

Muchas pymes comunican «sobre la marcha», sin un plan ni objetivos claros. Esto provoca mensajes inconexos y una falta de coherencia en la imagen de la empresa. La mejor manera de evitarlo es elaborar un plan de comunicación sencillo, con objetivos concretos, públicos definidos y canales claros (web, redes sociales, medios de comunicación, etc.).

 

2. Descuidar la comunicación interna

Pensar que solo importa la comunicación hacia fuera es un error. Si los equipos no están informados, es imposible transmitir mensajes consistentes al mercado. Para ello deben establecerse canales de comunicación interna (reuniones periódicas, boletines, herramientas colaborativas) y fomentar una cultura de transparencia.

 

3. Falta de coherencia en la imagen de marca

Es habitual que las pymes usen logotipos distintos, mensajes contradictorios o un tono poco profesional según el canal, lo que resta credibilidad. Puede evitarse haciendo un manual de identidad corporativa (aunque sea básico) y aplicar un estilo uniforme en todos los soportes.

 

4. Comunicar solo cuando hay un problema

Muchas empresas recuerdan la importancia de la comunicación únicamente en momentos de crisis, cuando ya es demasiado tarde. Lo ideal es siempre mantener una comunicación constante que dé visibilidad a los logros, proyectos y valores de la empresa, no solo cuando hay dificultades.

 

5. Ignorar las redes sociales o gestionarlas de forma improvisada

Publicar contenidos sin planificación, copiar a la competencia o abandonar las redes transmite desorganización. Por eso, contar con un calendario editorial, adaptado a la realidad de la empresa, y apostar por la calidad frente a la cantidad.

 

6. No escuchar a los clientes ni a los empleados

La comunicación es bidireccional. Cuando una empresa no presta atención a las opiniones, críticas o sugerencias, pierde oportunidades de mejora. Es muy importante habilitar canales de feedback (encuestas, atención en línea, reuniones) y demostrar que las aportaciones se tienen en cuenta.

 

En definitiva, la comunicación corporativa no es solo para grandes empresas. Las pymes gallegas también pueden (y deben) cuidarla si quieren ganar visibilidad, reforzar su reputación y mejorar la confianza de clientes y equipos. Evitar estos errores comunes e implantar buenas prácticas es una inversión estratégica que tiene un impacto directo en la competitividad. Si necesitas más información o asesoramiento ponte en contacto con la Oficina Económica de Galicia.