El marketing no comienza con un anuncio. Existen numerosos aspectos que influyen en la percepción de los usuarios y que pueden considerarse marketing invisible.
La idea de fondo es generar un clima de atracción hacia el cliente que no dependa únicamente de los impactos publicitarios directos, sino que tenga en cuenta que la propia experiencia del cliente también vende.
Elementos visuales
Diversos elementos que a priori no parecen relevantes pueden tener un gran impacto en la percepción de los clientes, incluso antes de conocer en profundidad una organización. Aspectos como los colores de un establecimiento, la decoración, la disposición del espacio o la sensación de limpieza contribuyen a crear una imagen externa de la marca. Cuidar estos detalles favorece una mejor percepción inicial por parte de los usuarios.
Elementos olfativos
Los olores son un elemento muy potente para conectar con los potenciales clientes, ya que tienen la capacidad de generar recuerdos, sensaciones y emociones. El objetivo es que los clientes asocien una determinada fragancia a la marca, de modo que, al percibirla en otro contexto, recuerden la organización. Además, los olores pueden influir en el estado de ánimo de los clientes, favoreciendo una mayor receptividad ante ofertas o propuestas de compra.
Calidad del trato
Una buena experiencia se convierte en publicidad por sí misma. Garantizar esa experiencia requiere un servicio rápido y de calidad. La paciencia con los clientes, ofrecer ayuda o simplemente recordar su nombre no son, en sí mismas, acciones publicitarias, pero contribuyen a construir la imagen de marca. Un cliente satisfecho puede convertirse, así, en un canal de marketing más.
El boca a boca
Vinculada a la calidad del trato está la publicidad que generan los propios clientes al hablar de su experiencia. Un buen servicio, una atención cuidada y un producto de calidad favorecen que los clientes comuniquen de forma positiva su experiencia a su círculo personal. De este modo, y gracias al sello de confianza que otorga la opinión de una persona cercana, la empresa gana publicidad y reputación sin necesidad de invertir en campañas publicitarias.
Así, el objetivo final es construir una cultura de empresa en la que la ambientación, la comunicación y el trato constituyan su eje central, generando en los potenciales clientes una primera impresión atractiva que transmita proximidad y personalización, claves para la diferenciación y la fidelización.
Si quieres trabajar estos aspectos del marketing invisible y mejorar la experiencia que ofrece tu empresa, solicita asesoramiento y desde la Oficina Económica de Galicia te ayudaremos a cuidar cada detalle que contribuye a la imagen de tu marca.